Reunión del G-20: las expectativas argentinas en China

Jalenska Zurakoski Luparelli.

Mientras Brasil se halla sumido en una profunda crisis política signada por la destitución de Dilma Rouseff como presidente del gigante sudamericano, la cancillería argentina avanza con la intención de colocar al presidente Mauricio Macri en la posición de líder regional. En este sentido las declaraciones en el marco de la reunión del G-20, que convoca a los presidentes de los 20 países más desarrollados del mundo, resultan elocuentes. “Queremos ser parte de las soluciones a los conflictos que aparecieron en el mundo: el narcotráfico, la pobreza, el crimen organizado y la lucha contra el cambio climático” pronunció Macri, acompañado por la canciller Susana Malcorra y el ministro de Hacienda, Alfonso Prat Gay.

En el plano regional, el gobierno argentino procura tener más poder en la definición de la agenda del MERCOSUR en la que busca liderar las negociaciones con la Unión Europea y negociar un mayor acercamiento con la Alianza del Pacífico, orientado a lograr un acuerdo de libre comercio con el conjunto de países que hoy concentra un 50% del comercio de América Latina y atrae el 41% de la inversión extranjera. 

En Hangzhou la expectativa del presidente Macri se centra en las reuniones bilaterales. Además de la reunión con  su par chino, Xi Jinping; tiene previsto conversar en privado con el mandatario ruso Vladimir Putin, con el presidente español Mariano Rajoy; el primer ministro de Australia, Malcolm Turnbull; el premier de India, Narendra Modi, y probablemente con el presidente de Sudáfrica, Jacob Zuma y con la primer ministra británica, Theresa May. El primer objetivo es la búsqueda de inversiones, además de avanzar en acuerdos en otras áreas con proyectos de infraestructura, tecnología, energía renovable, centrales nucleares e industria agropecuaria.

Con China se busca afianzar la vinculación estratégica iniciada en los últimos años. Así, las intenciones pasan por profundizar los negocios y proyectos de inversión. Las expectativas son altas puesto que el embajador en China, Diego Guelar, prometió inversiones por más de 25.000 millones de dólares de parte del gobierno de Xi. Asimismo es auspicioso el hecho de que en el marco de las reuniones del G-20, China haya anticipado su voto a favor de la candidatura para secretaria general de Naciones Unidas de la canciller argentina Susana Malcorra.

De la misma manera, ha sido profusa la agenda de reuniones bilaterales del Jefe de Estado argentino con empresarios, tales como Ian Zhimin, el presidente de la Corporación Nuclear Nacional China; Song Dongsheng, el titular de Power China, la principal constructora de represas del mundo. También con el presidente de Sany, Liang Wengen y con Jack Ma, el propietario del sitio de comercio electrónico AliBaba, acerca de la posibilidad de que inauguren oficinas en Argentina.

 

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