El Buenos Aires Herald dice adiós a su etapa como diario

Alicia Miller.

El Buenos Aires Herald anunció que sólo será publicado un día a la semana y despidió a 14 trabajadores, la mayor parte de la redacción.

El Herald, el único diario escrito en inglés que se publica en América Latina, cumplió 140 años. Y hoy se transforma, se achica, y se constituye en un ejemplo tristísimo de lo que sucede en la industria de los medios de comunicación de la Argentina.

img_6839El Buenos Aires Herald publicó una nota dirigida a sus lectores y a la comunidad que se titula El final de un diario. En ella señala, entre otras consideraciones:

«Por un lado, la prensa experimenta dificultades en todo el mundo. Los diarios enfrentan recortes y operaciones de cirugía mayor mientras los lectores migran hacia los medios digitales, lo que deriva en caídas en la circulación y de avisos publicitarios. Por otro lado, las audiencias — sobre todo los jóvenes — que leen y miran las noticias a través de sus smartphones o computadoras, lo hacen, por lo general, en forma gratuita».

«La crisis en los medios es un fenómeno mundial, pero es particularmente cierta en el paisaje mediático argentino, donde las modificaciones en la forma de distribución de la pauta publicitaria oficial y la recesión exacerban estos cambios. Los sindicatos calculan que unos 2.000 periodistas argentinos se habrían quedado sin trabajo en lo que va del 2016, un número impactante que le hará mucho daño a la profesión».

«Pero además debemos puntualizar que el Herald ha enfrentado sus propios desafíos en medio de una polarización mediática insana. El escenario en el que nos encontramos hoy, de acuerdo a la visión del accionista mayoritario — el Grupo Indalo —, torna inviable continuar con la edición diaria. Al mismo tiempo, somos los primeros en confiar en que hay un público ahí afuera — es decir, en el mundo — que reclama una prensa no sesgada. Creemos que los hechos todavía importan. Si el Herald mantiene una singular reputación en América Latina como medio de habla inglesa, mucho mejor para encontrar un lugar en el mercado, sea como diario, semanario o sitio online».

Una historia de coraje

1412571w620Nacido en 1876 como una hoja para difundir información proveniente de Gran Bretaña a los pobladores de ese origen en la Buenos Aires del siglo XIX, el Buenos Aires Herald se convirtió en un diario de referencia en materia de opinión e información desde que Robert Cox asumió su dirección, en 1968.

El emblemático periodista dio sobrados ejemplo de coraje y conciencia ciudadana después del golpe militar de 1976, al negarse a obedecer la prohibición de informar sobre detenciones ilegales, acciones guerrilleras o muertos por motivos políticos. Iba personalmente a las marchas de las Madres de Plaza de Mayo, atendía a familiares de detenidos y difundía los habeas corpus presentados, conductas que lograron salvar vidas.

Lo hizo aun después de haber sido detenido en forma ilegal y hasta que debió irse del país, por estar su familia amenazada de muerte.

En una entrevista publicada por el periodista Luis Bruschstein en Pagina 12 en 2005, el propio Bob Cox recordaba: «El día del golpe nos llamaron para decirnos que estaba prohibido publicar sobre asaltos, acciones guerrilleras o cuerpos hallados en la calle. Descubrimos que la violencia seguía igual y peor. Y la gente empezó a llegar al diario para denunciar cosas. Teníamos también nuestras fuentes y las agencias extranjeras. Cuando fue la matanza de los sacerdotes palotinos, en el exterior se publicó correctamente que había sido un grupo de la extrema derecha, pero acá todos los diarios decían que había sido el terrorismo, los Montoneros. Cuando la gente llegaba a la redacción para hacer una denuncia, yo les pedía que presentaran un hábeas corpus. Los militares prohibían que se publicaran noticias sobre secuestros o cadáveres, sin confirmación oficial. Nosotros tomábamos los hábeas corpus como la confirmación… Hice dos notas para el Post poco después del golpe. En una decía que no era verdad que había libertad de expresión en la Argentina porque los diarios habían llegado a un acuerdo con los militares para no publicar determinada información… Lo que me importaba era tratar de salvar a la gente. Iba con listas de personas y les decía que no ponía nada en el diario si esas personas aparecían. Tuvimos mucha suerte porque algunas de esas personas se salvaron».

James Neilson siguió su tarea en la dirección del Herald desde 1979, en una redacción que contó entre otras excelentes firmas al escritor e investigador argentino Andrew Graham-Yool.

Actualmente, el editor del Buenos Aires Herald es Sebastián Lacunza.

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