Regalos fiscales a empresas periodísticas

Aleardo Laría.

Según un informe del periodista José Crettaz, publicado en La Nación, 8.147 millones de pesos se fueron en regalos fiscales a las empresas periodísticas durante el gobierno de Cristina Kirchner. El Grupo Vila-Manzano recibió la friolera de 2.687 millones de pesos. Cuantiosas deudas fiscales de las empresas de comunicación fueron canjeadas por publicidad oficial. Para tomar consciencia de lo estrafalario de la operación, imagine el lector que un productor del Alto Valle pagara con manzanas la deuda que tiene por impuestos devengados y no liquidados en su momento al Estado.

Gracias al decreto 1145/2009 firmado por Cristina Kirchner, se autorizó el canje de deudas previsionales e impositivas por espacios publicitarios del Gobierno. En principio, la medida favorecía a medios de comunicación, pero en el año 2014 el beneficio se amplió para que abarcara también a las empresas productoras de contenidos, como el Grupo Szpolski. Se trataba así de ganar la simpatía y adhesión del gobierno de los medios de comunicación más inescrupulosos.

El singular trato consistía en que las empresas que no habían pagado impuestos o adeudaban cotizaciones de sus empleados a la seguridad social, podían canjear esas deudas con avisos que el Gobierno insertaba en los diarios que esos medios controlaban. La medida era tan generosa que hasta el momento, del crédito obtenido, solo se han canjeado por publicidad 1470 millones. Es decir que todavía pasarán muchos años hasta que las empresas terminen de efectuar este singular pago en especie, insertando avisos del gobierno.

Según la información de La Nación,  las empresas más beneficiadas con el canje de deudas son los grupos liderados por José Luis Manzano y Daniel Vila (grupo América), Cristóbal López-Fabián de Sousa (Indalo) -hay deudas de Ideas del Sur generadas durante la gestión de Marcelo Tinelli-, Sergio Szpolski y Matías Garfunkel (Veintitrés), Raúl y Alejandro Olmos (Crónica), Luis Cetrá y Alejandro Tassara (Radio Rivadavia), Alberto Pierri (Telecentro), Telefé (Telefónica de España), y los Servicios de Radio y Televisión de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC).

No existen antecedentes en el mundo de gobiernos que permitan a evasores fiscales liquidar sus deudas con la hacienda pública o con la seguridad social de un modo tan cómodo. Es una muestra del criterio patrimonialista con la que el kirchnerismo gestionó las cuentas del Estado. La lamentable idea de que lo que pertenece al Estado no pertenece a nadie. En este caso, fondos que deberían ir a cubrir las reducidas pensiones de los jubilados, han sido desviados a los bolsillos de empresarios avispados, es decir, más que empresarios, rent-seeking, buscadores permanentes de subvenciones y beneficios del Estado.

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