Los mitos nacionales

Opinión Publicada

Un truco publicitario, dirigido a promocionar el estreno de la película “Tucho, la Operación México” ha dado lugar a la colocación de un llamativo afiche  en las calles de Buenos Aires con la inscripción “Patria o muerte” en letras rojas sobre un fondo negro.  El film relata la trágica historia de  “Tucho” Valenzuela, militante de Montoneros que fue secuestrado por los Grupos de Tareas en Argentina y trasladado a México con el propósito de montar una celada para matar a Mario Firmenich y al resto de la cúpula montonera. “Tucho” puso en alerta a los dirigentes montoneros y desbarató la operación, pero el costo fue enorme: los militares hicieron desaparecer a su mujer embarazada que retenían secuestrada en Argentina.

El cartel ha servido de inspiración al historiador Luis Alberto Romero para hacer una reflexión que ha publicado en el diario “Los Andes” y en la que aborda algunos de los mitos del nacionalismo autóctono, que reivindican esa idea de que la Patria se defiende con la muerte. Uno de los mitos patrios es el “combate de la Vuelta de Obligado”, hecho acontecido el 20 de noviembre de 1845 y declarado “Día de la Soberanía” en el año 1974. Como relata Romero, el episodio fue un hecho militarmente intrascendente, donde las naves de los ingleses cortaron unas cadenas que pretendían impedir su paso, y llegaron con sus barcos hasta Corrientes,  pero ha sido incorporado a la historia nacional con la envergadura de una auténtica “batalla” por la soberanía.

Otro de los mitos derivados del  pensamiento nacionalista es “la defensa de lo nuestro” contra las ideas cosmopolitas y extranjerizantes. Pero, paradójicamente, el origen de esas ideas que reivindican el “ser nacional” se puede encontrar en pensadores extranjeros del nacionalismo católico como Charles Maurras o Joseph de Maistre. En definitiva, como afirma Romero, lo único cierto es que “las ideas no tienen patente nacional y circulan libremente por el mundo”.

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