En la largada de la carrera electoral, Macri incomoda al MPN

El presidente Mauricio Macri en Villa Traful, Neuquén.

Jalenska Zurakoski Luparelli.

Macri en Villa Traful. Foto: Diario Río Negro.

Se suponía que Macri iba a descansar en Villa La Angostura sin involucrarse con otros asuntos, no obstante la agenda política se impuso.

No solo el presidente recibió a referentes del PRO de la región, dando lugar a declaraciones políticas encendidas, sino que participó del acto de inauguración del Centro de Interpretación de Información Turística y Ambiental en Villa Traful. Allí compró alfajores, fue atacado a piedrazos por manifestantes estatales de ATE Neuquén en el camino y pronunció un discurso relativo a la política neuquina que caldeó los ánimos políticos locales en la última semana del año. Así, de imprevisto, realidades que incomodan al MPN y que padecemos los neuquinos en nuestra vida cotidiana se pusieron de relieve, mientras el gobernador se halla de vacaciones en el exterior.

El discurso de Macri fue categórico: “El Movimiento Popular Neuquino tiene una deuda con esta provincia, que es una de las que más recursos tuvo en la última década y no se ve la infraestructura acorde a todos los recursos que tuvieron. Se necesita recuperar el equilibrio presupuestario, con un fuerte componente de inversión en rutas y energía”. De esta forma, el primer mandatario recordó que el MPN entregó los recursos naturales de la provincia al proyecto centralista del kirchnerismo, desperdiciando años de bonanza. Neuquén empobrecía mientras sus gobernantes contribuían a sostener un modelo nacional predatorio que arrasaba con las existencias del país desconociendo el “ABC” de la producción.

Cuando los legisladores del MPN en respuesta a los dichos del presidente expresaron: “Es cierto que resta mucho por hacer, pero es la provincia que mejor creció en 50 años. A la par, gracias a Neuquén, el país pudo reconvertir su matriz energética para basarla en el gas extraído de Loma de la Lata y de otros yacimientos. A cambio de ello, Neuquén recibió de la Nación hasta 10 veces menos el valor internacional del gas. (…) Quién está en deuda es toda la Argentina con nuestra gente y nuestros recursos naturales. Pero el MPN no ofende a ningún presidente recordando tantos años de despojo”, pusieron de manifiesto la incomodidad del partido que en los últimos 10 años resignó sus banderas tradicionales de federalismo para plegarse a un gobierno centralista sin obtener mayores beneficios de una política que podría catalogarse de “entreguista”.

El desmanejo durante la gestión de Sapag fue inédito y aún hoy la provincia está tratando de ordenar su economía. El ex-mandatario entregó las cuentas públicas a su sucesor, y llamativamente ex ministro de Economía, Omar Gutiérrez, con un rojo cercano a los 4.500 millones de pesos. De tal manera, el nuevo gobierno tuvo que restringir la salida de dinero, recurriendo a un significativo incremento del stock de deuda pública y los pasivos del tesoro. A la vez, debió acudir a frecuentes reestructuraciones de deuda para aliviar los vencimientos de pago de este año, emitiendo títulos para enfrentar mayores gastos. Si bien logró mejoras en la recaudación, los números del presupuesto neuquino no pudieron sanearse. Sin la llegada de inversiones y a la espera del pacto federal petrolero, el gobierno de Gutiérrez chocó con las demandas sociales, comprometiendo en cada negociación las posibilidades de reducir el déficit fiscal. Así, la capacidad del gobierno neuquino para gestionar el conflicto fue puesta en duda durante este 2016.

ATE Neuquén se movilizó en Villa Traful. Foto: Diario Río Negro.

En este contexto recesivo, en coherencia con su accionar a nivel nacional y con su filiación kirchnerista, ATE Neuquén se especializó en la generación sistemática de conflicto, peleando por el control de la calle, movilizando a los propios y hostigando al resto de la ciudadanía. 

Esta agrupación, con un discurso virulento convocó a escraches cada vez que se supuso que Macri iba a visitar Neuquén. Amenazas que, a ojos vista, no fueron incorporadas en un plan de seguridad, dado el ataque del que fue víctima el presidente y su comitiva en Villa Traful esta semana. De hecho, el secretario general de ATE en Neuquén, Carlos Quintriqueo, negó que dirigidos por la agrupación los manifestantes arrojaran piedras a la camioneta del primer mandatario nacional, pero sí legitimó las acciones violentas con argumentos políticos en contra del “ajuste de Macri”.

Al recordar al MPN su vínculo con el kirchnerismo y su debilidad para preservar la economía provincial, Macri diferenció a CAMBIEMOS del MPN; a pesar de quienes han querido tildar al partido provincial y específicamente a la gestión de Gutiérrez de “Macrista”.

Para despejar dudas relativas a la filiación política y a las necesidades de cada cual, en su discurso, el jefe de Estado sacó a relucir otro tema que tiene en vilo a los referentes del Movimiento al expresar: “Hablaba con el gobernador Omar Gutiérrez hace unos días de que hemos puesto en marcha desde el Gobierno nacional más de 10.000 millones de pesos en obras y se han puesto en marcha reclamos históricos de la provincia”, subrayando la dependencia de los recursos nacionales que tiene la provincia. De hecho, Macri remarcó que espera que a esas obras impulsadas desde la Nación “se sumen otras obras de la gobernación”, dado que en el presupuesto provincial para el 2017, el grueso de las obras previstas serán financiadas con fondos nacionales. El presidente añadió que el gobernador neuquino “asume eso como deuda pendiente”, poniendo de manifiesto la incómoda posición que ante la carestía tuvo que asumir Omar Gutiérrez este año, jugando cerca de CAMBIEMOS para obtener fondos, enfrentando los cuestionamientos obvios dentro de sus propias filas, por parte de aliados y opositores.

La posición del MPN en el año electoral, que inauguró oficialmente el presidente Macri con sus declaraciones, resulta controvertida. Dado que necesita el dinero de Nación a la vez que tomar distancia de Macri es cuidar a un ala importante de su electorado, habituada al paternalismo y al discurso progresista del MPN, que hoy intenta representar el vice-gobernador Rolo Figueroa. Además precisa diferenciarse de la oposición que el intendente Horacio “Pechi” Quiroga, hoy líder de CAMBIEMOS en la provincia, aspira a reunir bajo su paraguas, con la aspiración de derrotar al sempiterno oficialismo por primera vez en la historia de la provincia en las elecciones a gobernador de 2019; para lo cual precisa de una victoria contundente en las legislativas de 2017, un resultado que necesariamente irá atado a los logros de Macri a nivel nacional.

De esta manera, la visita del presidente a Neuquén sacó a relucir las deficiencias de la provincia y del partido que la gobierna, desde el origen de los tiempos. Exhibiendo, a la vez, carencias de la gestión actual del gobernador Omar Gutiérrez, que, en un escenario recesivo, ha mostrado escasa capacidad para anticiparse a los hechos.

 

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