La grave responsabilidad de CFK en el vaciamiento de YPF

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obj3603217_1-644x362YPF era una empresa que llegó a valer en el año 2011 unos 16.000 millones de dólares, tomando el precio de la acción y multiplicándolo por el total de la cartera de acciones. Actualmente vale unos 6.000 millones de dólares utilizando el mismo criterio de valuación. Detrás de esa pérdida de valor hay una operación de vaciamiento que se inició cuando el gobierno de Cristina Kirchner forzó la entrada del Grupo Petersen a YPF en febrero de 2008. Repsol vendió el 14,9 % de las acciones de YPF a Petersen dándole un insólito préstamo de 1.015 millones de dólares y garantizando que el resto del precio de compra  se pagaría con los dividendos generados por la tenencia de ese paquete de acciones. Al poco tiempo se produjo otra compra similar que le permitió a Petersen hacerse con el 25,46 % de las acciones de YPF.

La entrada de socios argentinos fue saludada por Cristina Kirchner como una forma de “nacionalización” parcial de la compañía. El 7 de diciembre de 2008 la presidenta declaró exultante que “el management de YPF Argentina ha cambiado sustancialmente a partir de la incorporación de un socio argentino (…) Estamos muy contentos porque esto va a sostener el crecimiento del país”. Pero lo cierto es que al haber utilizado la amenaza extorsiva de la nacionalización total de la empresa para forzar la entrada de un socio local, se crearon las condiciones para el vaciamiento de la sociedad. A partir de allí, sabiendo que tenían la espada de Damocles sobre la cabeza, los directivos de Rpsol, con la complicidad del management puesto por Cristina, hicieron todo lo posible por desprenderse de activos y de acciones, repatriando utilidades y dejando de invertir en nuevas perforaciones.

El resultado de todas estas maniobras permitidas por el kirchnerismo -hasta que se produjo el cambio de políticas que llevaron a la expropiación- llevaron al vaciamiento de la empresa y a la necesidad de aumentar las importaciones de hidrocarburos y de gas. Se estima que solo en 2015 el gobierno tuvo que importar casi 17.000 millones de dólares de petróleo y gas para compensar la caída de producción provocada por las secuelas de las maniobras de Repsol y Petersen. El desprestigio y la pérdida de valor de YPF es la consecuencia directa de la intervención errática y arbitraria del gobierno de CFK en la gestión de la compañía. El siguiente informe especial del portal independiente “Eliminando Variables” permite obtener una información bastante completa del modo que se fueron encadenando los hechos que derivaron en el vaciamiento de YPF.

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