Lo que no dice Weretilneck: La mina de Sierra Grande fue vendida, no concesionada

Alicia Miller.

El Gobierno de Río Negro transmitió a los directivos de la empresa china MCC Minera Sierra Grande la firme voluntad de «rescindir el contrato de concesión si no cumplen de manera inmediata con su obligación de explotar la mina de hierro». Además, señaló que, «de haber despidos de trabajadores, deberán ajustarse a la legislación argentina y a las pautas previstas en el contrato».

La grave crisis de la minera se traslada otra vez a la población vulnerable de Sierra Grande, como ocurrió en el pasado cuando la mina cerró por primera vez. Es lógica y atendible la intervención provincial, pero el gobierno no dice todo lo que debería sobre el fondo y la forma de la sensible cuestión social y económica.

El secretario de Estado de Energía de Río Negro, Sebastián Caldiero formuló el anuncio en Viedma, luego de que representantes de la Confederación General del Trabajo (CGT) y el gremio AOMA (Asociación Obrera Minera Argentina) se reunieron con el gobernador Alberto Weretilneck y le trasladaron la preocupación sindical por el anuncio patronal del inminente despido de 200 trabajadores sin pagarles las debidas indemnizaciones.

Tras ello, la Provincia convocó a los directivos de la firma MCC y les transmitió la «firme voluntad de rescindirles el contrato de concesión» si no cumplen de manera inmediata con su obligación de explotar la mina, advirtiendo que cualquier cese de actividades será motivo de incumplimiento contractual. Además, se indicó que en caso de que se analice la posibilidad de despedir trabajadores, la empresa deberá ajustarse a la legislación argentina y a las pautas previstas en el contrato.

La compañía minera estuvo representada por Qifang Chen y Jorge Roa, gerente General y asesor letrado, respectivamente.

La empresa MCC MSG SA sostiene que está atravesando una situación crítica debido a que la explotación del complejo le genera pérdidas económicas, a raíz de la baja del precio internacional del hierro y el incremento de los costos de traslado en barco hacia China.

Durante la audiencia, los empresarios ratificaron la intención de despedir en forma inminente a 200 trabajadores, abonándoles sólo el 50% de las indemnizaciones de ley, en el marco de un procedimiento preventivo de crisis iniciado por ante el Ministerio de Trabajo de la Nación.

Ante eso, la Provincia expresó que “el contrato de adjudicación es absolutamente claro: los bienes fueron cedidos a la empresa con el objeto y la obligación de reactivar y explotar el complejo minero. Si no cumple con ese objeto, pretende despedir a los trabajadores sin darles las debidas y justas indemnizaciones, o pretende suspender indefinidamente la explotación, vamos a activar los mecanismos contractuales para rescindirle la adjudicación y revertir así a la Provincia el dominio de los bienes y derechos oportunamente cedidos, con más las multas e indemnizaciones que correspondan”.

Caldiero recordó que “durante 2016 la Provincia ha acompañado esta complicada situación con un aporte de $44.000.000, siempre para mantener las fuentes laborales. Ahora, si la situación resulta para la empresa insostenible y se ve a obligada reducir su producción y a despedir trabajadores por la crisis internacional del hierro, pues deberá hacerlo en el marco del contrato con la Provincia y bajo las pautas de la legislación laboral argentina.

Ejerciendo su rol de Autoridad de Aplicación Minera, la Provincia intimó formalmente a MCC MSG SA para que en un plazo perentorio, responda un amplio pedido de informe sobre su situación contable, financiera y operativa, para auditar la real posición que atraviesa.

Lo que la Provincia no dice sobre la mina de Sierra Grande

1-La mina de Sierra Grande no fue concesionada sino vendida por la Provincia. Y ésta es la historia:

El yacimiento de hierro de Sierra Grande es el mayor en Argentina y Latinoamérica, fue descubierto en 1945 por el geólogo Manuel Reynero Novillo, y su mineral está compuesto por magnetita (Fe3O4) y hematita (Fe2O3) asociadas a minerales de apatita responsables del alto contenido en fósforo, alcanzando un 54,8% de óxido de hierro y 3,4% de fosfatos.

La mina tiene 90 km de galerías subterráneas, un «pique central» de 500 metros de profundidad, un sector de trituración de mineral, las plantas de preconcentración y concentración, y un ferroducto hasta el puerto de Punta Colorada, a 30 km del yacimiento, con capacidad para buques de 60.000 toneladas. La planta de pelletización está en desuso, ya que ahora se exporta el material molido.

En 1969 la Dirección General de Fabricaciones Militares, el Banco de la Provincia de Río Negro y el Banco Nacional de Desarrollo fundaron Hierro Patagónico de Sierra Grande (Hipasam), que inició la construcción en 1972 y su primera producción en 1978. Llegó a emplear a 1.500 obreros y el pueblo creció hasta casi 20.000 habitantes que vivían de esa actividad económica.

En 1989, durante su campaña electoral, el candidato a presidente Carlos Menem anunció que «desde el socavón de la mina de Sierra Grande empezará la revolución productiva». En 1991, siendo ya presidente, Menem cesanteó 1300 obreros por Decreto 160/91 y clausuró la mina en 1992.

El gobierno rionegrino de Horacio Massaccesi creó en 1993 Hierro Patagónico Rionegrino SA (Hiparsa) con la intención de reanudar la explotación del yacimiento. Pero,  pesar de una importante estructura burocráctica, no funcionó nunca y generó importantes gastos al Estado rionegrino.

El gobierno siguiente, de Pablo Verani, en el marco de reestructuración del Estado, licitó en el año 2000 la venta del yacimiento, aunque la firma definitiva del contrato se concretó finalmente en 2006.

La empresa china Leng Cheng Mining se hizo cargo de la empresa, adquiriendo los activos muebles e inmuebles, por lo cual el yacimiento y sus equipos de explotación le pertenecen en propiedad. La nueva empresa, MCC Minera Sierra Grande, pagó un canon único de U$S 6,5 millones y anunció inversiones por unos 25 millones de la misma moneda para acondicionar instalaciones y adquirir nuevo equipamiento.

La propia MCC explica en su página web que al ingresar «se repararon las chimeneas de descarga y de ventilacion; se acondicionó las instalaciones del pique central, el unico de Argentina; se re construyeron las viviendas destruidas en la villa Hiparsa para que el peronal foráneo, chinos y argentinos abandonen los hoteles y casas alquiladas y vivir juntos en su propio barrio; se construyeron acueducto de retorno desde Punta Colorada hasta Bocamina para recuperar y ahorrar el agua en los piletones construidos para este fin; se logró recuperar dos de las 3 líneas de separación, la planta de bombeos y tubería de ferroducto, a fin de garantizar el envío del concentrado producido hasta puerto, listo para embarcar. Se instaló una nueva planta de filtro de porcelana sobre las instalaciones del muelle y campo boyado, superando así muchas dificultades, logramos contar con un puerto seguro y capaz de cargar lo que producimos».

Su primera exportación de 65.000 toneladas de concentrado de mineral de hierro para ser refinado en el exterior, se produjo en 2007, mineral extraído por HIPASAM que había estado apilado sin uso durante más de 16 años.

Recién en diciembre de 2009 se reactivaron dos líneas de producción capaces de concentrar 168 toneladas de mineral por hora, para lo cual se usan 35 litros de agua cada segundo del acueducto que abastece también a las poblaciones de Sierra Grande y Playas Doradas. La empresa MCC Minera Sierra Grande estimaba que la capacidad de extracción de la mina era de aproximadamente 2.8 millones de toneladas de mineral de hierro anuales y de 1.3 millones de toneladas de concentrado con una ley de hierro promedio de 68,55%.

En el 2010, año de iniciación a pleno de las actividades, estimaba producir unos 1,5 millones de toneladas de mineral crudo y la elaboración de 550.000 toneladas de hierro concentrado listo para exportar. Ese año MCC Minera Sierra Grande informó la finalización de las obras en el puerto de Punta Colorada, que incluyeron la reparación del campo de boyas y un sistema de bombeo. En agosto de 2012 ya se habían hecho 14 embarques totalizando 611.991 toneladas de hierro concentrado en forma de polvo húmedo. A fines de agosto de ese mismo año la empresa tenía unos 300 trabajadores, 80 de los cuales eran de origen chino, y pensaba incorporar unos 150 más. El 23 de ese mes 50 trabajadores iniciaron las tareas en el yacimiento. (Fuente: ECYT-AR

Según Fernando Zhou, asesor de la gerencia de MCC, por el alto nivel de fósforo, no están interesadas en adquirir el mineral empresas de Argentina ni de otras partes del mundo que no sea China. El mineral es requerido solamente en aplicaciones industriales no siderúrgicas, como la industria textil, para filtros de agua potable, lavado de carbón complemento de pinturas y del cemento, y contrapesos.

La empresa amontona al aire libre las pilas del mineral que exporta, sin ninguna protección contra el fuerte viento de la zona. Esto causó reclamos de las autoridades municipales de Sierra Grande, ya que el polvo de hierro que vuela por el aire perjudica las actividades turísticas en la vecina Playas Doradas.

En agosto de 2012 MCC se negaba todavía a abonar los cánones de agua establecidos por el Departamento Provincial de Aguas. Para hacer su provisión se entubó el arroyo Los Berros creando problemas de abastecimiento a la población del mismo nombre. Poco después el DPA rebajó la tarifa.

2- El procedimiento preventivo de crisis está contemplado en la legislación nacional laboral:

El reclamo de los funcionarios provinciales a los directivos de la Minera Sierra Grande de que no despidan a personal o, si lo hacen, que sea en el marco de la legislación nacional, es lógico y atendible. Pero, en definitiva, ellos no ignoran que, mal que les pese al gobierno y a los trabajadores afectados, la minera está por el momento cumpliendo con la norma laboral. Es que, invocando pérdidas económicas originadas en la baja del precio del mineral y en el incremento de sus costos, ha iniciado y tramita actualmente un «procedimiento preventivo de crisis» ante el Ministerio de Trabajo de la Nación.

Conclusión

Más allá de cuestiones coyunturales, las dificultades para la explotación del hierro de Sierra Grande siempre estuvieron ligadas a cuestiones estructurales, derivadas de las características del mineral y su importante proporción de fósforo. Además, su ubicación -al sur- cuando los principales mercados siderúrgicos en el mundo están en el hemisferio Norte. Y la mutación de la industria global hacia otros materiales y minerales.

Sierra Grande, como ciudad rionegrina donde los técnicos y operarios llegados por cuestiones laborales se afincaron y crearon sus familias, ha demostrado tener una gran resiliencia, término que denomina a la capacidad de un organismo para sobreponerse a situaciones traumáticas. Luego del cierre primero de la minera -dispuesto por el gobierno de Carlos Menem-, hubo una importante migración pero, quienes eligieron quedarse en el lugar,  idearon alternativas creativas de supervivencia. Ejemplo de ello fue el «Viaje al corazón de la mina», una opción de turismo minero que atrajo a miles de turistas del centro del país en su tránsito por la Ruta 3 hacia Puerto Madryn y otras playas del sur de la Patagonia y se convirtió en paseo de día completo para quienes descansaban en la cercana Las Grutas.

Hoy, Sierra Grande ha avanzado en el desarrollo de servicios e infraestructura en Playas Doradas, y tiene allí -cuando terminen de asfaltar la ruta de acceso- una alternativa de actividad turística basada en la belleza de sus arenas y restingas y en la diversidad aves y especies acuáticas, que invitan a observadores y naturalistas.

Aun así, la estructura principal de su economía sigue oscilando al ritmo de la bonanza o crisis de la mina de hierro. 

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