Macri en Madrid

Aleardo Laría.

El presidente Mauricio Macri viene dando cumplimiento a una nutrida agenda en Madrid. Ayer miércoles fue recibido por el rey de España, Felipe VI y por la noche se llevó a cabo la ceremonia oficial de recepción con una cena en el Palacio de Oriente. Hoy jueves ha inaugurado por la mañana la Feria de Arte Arco 2017 y a continuación mantuvo un encuentro con los empresarios españoles y después con el presidente del Gobierno de España, Mariano Rajoy. Finalmente, en la Casa de América, fue entrevistado, ante un nutrido público, por el escritor Mario Vargas Llosa.

            La visita a la Feria Arco duró una hora escasa, una de las más rápidas que se recuerdan en esta tradicional feria de arte contemporáneo. Los visitantes fueron acompañados por los ministros de Cultura de ambos países, Íñigo Méndez de Vigo y Pablo Avelluto, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, y Carlos Urroz, director de la feria.

            En cuanto al encuentro con los empresarios españoles el diario “El País” ha comentado que “es posible que Mauricio Macri no se vuelva de España con grandes compromisos de inversión debajo del brazo. Pero lo que es seguro después de dos días de una visita clave es que el sábado se llevará a Buenos Aires un respaldo muy claro tanto político como empresarial a su política económica”. Macri recibió dos apoyos importantes en su segunda jornada: primero, el de los principales ejecutivos de las empresas españolas que cotizan en el IBEX 35, y después el del presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy que en una comparecencia conjunta comparó la crisis argentina con lo que él vivió en España cuando llegó al poder. «Nosotros tuvimos dos años muy malos y luego las medidas empezaron a hacer efecto», dijo el presidente español como modo de respaldo a la política de Macri.

            Por la tarde el presidente Mauricio Macri fue entrevistado en la Casa de América por el premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa. Era el encuentro donde Macri podía exponer, ante un público variado que estaba en la sala, las ideas fundamentales que guían a su gobierno. Sin embargo, Macri no se alejó del discurso habitual basado en “la fe  y el optimismo”. Expresó que «más que nada recuperamos en la Argentina la ilusión, la esperanza, la libertad de expresarse. Durante años no tuvimos conferencia de prensa, hubo un apagón estadístico, la inflación la dibujaba un señor…»

            “Mi gobierno logró meter en la  cabeza de los argentinos la posibilidad del cambio”, afirmó Macri. “Fui la expresión de una mayoría que se animó a vencer el peor de los sentimientos: la resignación” sostuvo al tiempo que  lanzó duras críticas a la gestión K. «El gobierno anterior hizo que la gente se resigne, que se resigne a no ir al colegio, a no tener cloacas, pavimento», explicó.

            El momento más intenso se vivió cuando Mario Vargas Llosa le preguntó sobre la corrupción que en América Latina se asocia con los sobornos de la empresa brasileña Odebrecht. El escritor peruano había escrito el domingo anterior una columna en el diario El País bajo el título “Las delaciones premiadas”, en el que señalaba que las revelaciones del potentado brasileño abrían “una oportunidad en los países latinoamericanos para hacer un gran escarmiento contra los mandatarios corruptos”. Como el titular de la AFI, Gustavo Arribas, está acusado de haber recibidos sobornos de esta empresa, la pregunta no era inocente. Macrí acudió a una broma sardónica para sacarse el problema de encima: “vamos a tener que hacerle un monumento a Odebrecht” dijo, utilizando un lenguaje más futbolístico que institucional.

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