Sin estrategia propia, la política neuquina atada a la dinámica nacional

Jalenska Zurakoski Luparelli.

En la apertura de sesiones legislativas 2017, el gobernador Gutiérrez hizo hincapié en que no se iba a recurrir al ajuste en la provincia. Sin embargo, la falta de estrategia política para gestionar conflictos desde un Estado quebrado, actuando en un contexto económico recesivo, determina que la variable de ajuste hoy sean los niños y adolescentes neuquinos sin clases.

De esta manera, rehenes de un sistema extorsivo, empleado habitualmente por los sindicatos para canalizar las demandas al gobierno, los estudiantes de establecimientos educativos públicos son, una vez más, víctimas de la incapacidad de la política para administrar los conflictos y anticiparse a los posibles escenarios resguardando los derechos de la ciudadanía en su totalidad, sin importar la filiación política, partidaria, gremial, etc., de cada cual.

En Neuquén ya se contabilizan 10 días de huelga y aún no se avizora el fin de la pulseada. Si bien se ha anunciado el descuento de días no trabajados en el pago de haberes, el nivel de acatamiento docente al paro está entre los más altos del país, promediando un 40% de adhesión. En una provincia conocida por tener los sueldos docentes más altos del país, los datos indican con claridad que la política educativa neuquina se dirime en las calles y sus avances y retrocesos vienen dados por la fuerza del músculo de las agrupaciones gremiales.

Si bien el MPN ha gobernado Neuquén a lo largo de toda su vida constitucional, con el correr de los años, y más aún luego de la trágica muerte del maestro Carlos Fuentealba durante la gestión del ex gobernador Jorge Omar Sobisch, ha demostrado una incapacidad pronunciada para establecer mecanismos eficaces de negociación con los trabajadores de la educación, que no vayan en desmedro de los neuquinos no involucrados en conflictos sectoriales.

Asimismo, los sucesivos gobiernos provinciales han dado sobradas muestras de su vocación por el gasto excesivo sin una estrategia de financiamiento responsable a futuro. Así llegamos a instancias de negociación paritaria que se definen día a día, sin que medie mayor previsión presupuestaria por parte de la política. La actual crisis económica del Estado provincial neuquino ha quedado reflejada en el presupuesto deficitario aprobado el año pasado para este 2017, que incluyó variables alejadas a la realidad en sus proyecciones que desde el comienzo anticipaban un presupuesto con menor margen de maniobra. De la misma manera, la endeble espalda económica provincial se observa en los niveles de deuda de la provincia y en su necesidad de refinanciamiento permanente. Así como también en la suba de impuestos para compensar la baja en la percepción de regalías e ingresos coparticipables, reflejada mayormente en el aumento de Ingresos Brutos, el impuesto provincial distorsivo por excelencia, que hoy constituye una de las primeras fuentes de ingresos del gobierno de Gutiérrez.

La escasez de recursos para enfrentar sus cuantiosas obligaciones ha llevado al gobierno provincial a alinearse con el gobierno nacional y tratar de emular los pasos dados por la gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal para hacer frente a los planteos docentes. De esta manera, el gobernador no ha podido eludir la dinámica discursiva impuesta por el sindicalismo docente que ha decidido hacer propias las banderas de los docentes bonaerenses equiparando a los respectivos oficialismos. A pesar de tener un signo político distinto al de CAMBIEMOS, la cercanía de Gutiérrez a la Casa Rosada en la búsqueda permanente de financiamiento ha acarreado un costo político para el gobernador y su gabinete, quienes aún dentro de su misma estructura partidaria han tenido que responder por su alineamiento al macrismo.

El gobierno neuquino ha quedado atado a la lógica del conflicto a nivel nacional, siendo las asociaciones gremiales locales de las más combativas en el plano nacional, con demandas similares a las planteadas por el sindicalismo bonaerense, entre las cuales se destaca la exigencia de convocar a paritarias nacionales. Un reclamo que fue elevado a la presidencia de la Nación en la multitudinaria marcha federal docente que convocó a educadores de todo el país en plaza de Mayo el pasado miércoles.

La discusión en un año electoral se ha recrudecido en el debate irreconciliable, pretendido y avivado por las partes: kircherismo puro y duro contra Mauricio Macri y su coalición de gobierno. Una dinámica que debilita el debate democrático y que ha penetrado llamativamente en el escenario político neuquino, donde el gobierno no es CAMBIEMOS y los gremios docentes son mayormente de izquierda.

Aquí el MPN ha simpatizado con el kirchnerismo especialmente en los años de gestión del ex gobernador Jorge Sapag, brindándole su apoyo al candidato de Cristina Fernández para las presidenciales 2015, Daniel Scioli. Mientras que el pejotismo se halla sumido en una crisis interna, donde las líneas más afines al peronismo tradicional han desplazado al parrillismo y han decidido tomar distancia del Frente para la Victoria, llevando a la diputada provincial Nanci Parrilli a la renuncia al cargo de presidenta del Consejo Provincial del Partido Justicialista.

Las contradicciones se explican como resultado de la falta de estrategia de una dirigencia política acostumbrada a administrar cuantiosos recursos en épocas de bonanza, que se evidencia incapaz de administrar la escasez. De tal manera, la gestión de Gutierrez ha quedado atada a una crisis presupuestaria que no parece tener resolución en breve. Demasiado pendiente de las decisiones nacionales y sin voluntad de reducir la injerencia estatal en los sectores productivos, el déficit fiscal de la provincia no parece achicarse. Mientras el ajuste se impone en términos de mayores impuestos, menor margen de negociación en las mesas salariales y escasa –por no decir nula- capacidad de control del espacio público.

Por el momento, el piquete educativo continúa durante la última semana de marzo puesto que el jueves pasado, en una nueva mesa salarial, el gobierno ha elevado dos propuestas a los gremialistas que representan para las arcas provinciales la misma inversión pero con distintos formatos, las cuales no han sido suficientes para satisfacer al sindicalismo que, en respuesta, anticipó deliberación y huelga hasta el martes inclusive.

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