Weretilneck: «No daremos aumentos salariales por sobre la inflación»

Alicia Miller.

Una política fiscal prudente, con incremento salarial no más allá de la inflación, y un año de gestión centrado en implementar el Plan Castello de obras, la Nueva Escuela Rionegrina y acompañar la reforma del Código Procesal Penal fueron los ejes del mensaje que pronunció el gobernador Alberto Weretilneck al dejar inaugurado el período de sesiones ordinarias de la Legislatura provincial.

Lo hizo en una Viedma vallada en su casco céntrico administrativo y al ritmo de los bombos y petardos arrojados por ATE y otros gremios estatales, ubicados a unos 70 metros. Desde la noche anterior, la Policía valló la plaza San Martín frente a la cual están la Casa de Gobierno, varios ministerios y la Residencia de los Gobernadores, y las dos cuadras de la calle San Martín y Saavedra por el frente y el flanco de la Legislatura. Las murallas metálicas y una fuerte custodia policial, dieron un aspecto de zona de exclusión, pero permitieron que el acceso de los legisladores y del mandatario se realizara con tranquilidad.

“No vamos a comprometer un incremento salarial de más del 17 % que es la inflación prevista en el Presupuesto nacional. Podemos ver cómo lo pagamos o dejar abierta una renegociación cuatrimestral o similar, pero no vamos a tomar decisiones que afecten la responsabilidad en el uso del dinero de los rionegrinos”, manifestó el gobernador sobre la presión gremial que reclama mejoras de hasta el 40 por ciento.

Explicó que el déficit de $3.200 millones con que la provincia cerró el 2016 no será incrementado, por lo cual será inflexible en el tope a los gastos con respecto a la inflación. Detalló que eso no sucedió el año anterior, cuando los recursos crecieron menos que las erogaciones, aunque centró la pérdida en la reducción de partidas de coparticipación federal como resultado de la modificación al impuesto a las Ganancias y al IVA. “Aun así, sabíamos que era un cambio que tarde o temprano había que hacer”, dijo, tendiendo un lazo de entendimiento con el gobierno nacional que repitió varias veces en su alocución. “Para los trabajadores significó una mejora del 6 y 7 por ciento en sus ingresos”, destacó. “Volver a repetir un déficit de 3.200 millones sí significaría un camino sin retorno para las arcas de la provincia”, dijo Weretilneck.

En cuanto al Plan Castello, un ambicioso programa de obras para las cuales la provincia saldrá a buscar financiamiento internacional en dólares, dijo: “Es la posibilidad que tiene la provincia de ser distinta. No tiene como destinatario financiar el gasto público del Estado. Es en beneficio de los contribuyentes, de los trabajadores, de los empresarios, de los rionegrinos en general. Y vamos a poner toda nuestra capacidad de diálogo y entendimiento para que esta Legislatura haga propio el plan Castello y decirle a los rionegrinos que hemos sido capaces de pensar no en el hoy sino en mañana”.

Otro aspecto largo de su mensaje fue dedicado a rebatir las críticas a la implementación de la Nueva Escuela Media. “Vamos a garantizar que ningún profesor se quede sin su trabajo pero no vamos a negociar ni a demora la aplicación de la reforma, que surgió de una ley aprobada por unanimidad por esta Legislatura. Porque no es un interés gubernamental sino de los chicos y chicas rionegrinos”, expresó, cosechando los únicos aplausos que interrumpieron su discurso. Provenían de la bandeja superior del público, en la que se agolpaban empleados y funcionarios de Educación.

Destacó también el Libro Blanco de la Fruticultura, un proyecto que –aseguró- tiende a modificar la estructura misma de la producción, para que el Estado “no siga dilapidando recursos” en aportes que no cambian la verdad: “Somos caros e ineficientes produciendo respecto de Chile, que tiene tratado de libre comercio, una inflación entre el 2 y el 4 % y costos más bajos por kilo producido”.

Más de una hora duró la exposición, que tuvo muchos números sobre todo en tres aspectos: en relatar la baja de los ingresos nacionales, en ponderar que los salarios de los estatales rionegrinos están por encima de los promedios de otras jurisdicciones del país y en destacar el importantísimo desgranamiento y abandono de alumnos en la actual escuela secundaria.

Detalló que, en un relevamiento de un tercio de las escuelas, el promedio de repitentes en primer año es del 22,89 %. Y “si comparamos la matrícula de primer año de 2011 y la del quinto año del 2016 el desgranamiento trepa al 55,7%. Esto quiere decir que cada diez alumnos que ingresaron, sólo 4 terminaron la escuela media. No podemos seguir haciéndonos los distraídos. Esto significa el futuro de miles de rionegrinos en los próximos años”.

Puntualmente, señaló los peores porcentajes de la provincia: “En Lamarque el desgrane trepa al 66,26%; en Fernández Oro 67,47; en una escuela de Viedma es del 80,12 y de 74,39 % en otra; en Barda del Medio hay un 78,87% de abandono y en San Antonio Oeste del 69,6%”.

En cambio, ponderó que en las Escuelas técnicas provinciales –donde hay más exigencia- “creció un 63 por ciento la matrícula y el desgrane es sólo el 15%. Esto implica que el problema no está en los profesores, en los chicos ni en los padres sino en lo que estamos enseñando y cómo lo estamos haciendo. Eso es el punto filosófico e ideológico”, enfatizó.

En cuanto a las obras que plantea que haga posible el Plan Castello –un emprendimiento que está tan verde como los dólares que requeriría concretarlo- citó varias de las muletillas que desde hace décadas están en el imaginario provincial: el parque tecnológico de Bariloche; el centro de Convenciones y Servicios de Bariloche.

Además, citó las obras necesarias para la reforma procesal judicial, la construcción del gasoducto entre Jacobacci y Valcheta, el mejoramiento de la capacidad de conducción del brazo sur del río Negro en Valle Medio, en Pomona; los planes directores de cloacas de varias ciudades; la incorporación de áreas bajo riego en Colonia Josefa y Campo Grande, estaciones transformadoras de electricidad y la modernización de las centrales eléctricas sobre el canal de riego, entre otras.

“Valle Medio es la zona que más inversiones ha recibido del sector privado. Hay maíz, ajo, cebolla, muchas otras actividades. El Estado tiene que garantizar el agua de riego en Valle medio para acompañar la inversión privada que es más trabajo y desarrollo”, dijo.

También destacó el interés por la minería en la Región Sur.

En cuanto a la relación con el gobierno nacional, ponderó la posibilidad de disentir y la búsqueda de consensos, el reinicio de obras de las rutas 23, 22 y 5 en Playas Doradas, la pronta apertura de las obras de saneamiento del lago Nahuel Huapi y la construcción de 3200 viviendas en forma simultánea, entre otras cuestiones.

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