Crisafulli: “Confiamos en que hoy se llegue a un acuerdo para retomar las clases en la sede Roca de la Unco”

Alicia Miller.

El rector de la Universidad Nacional del Comahue, Gustavo Crisafulli, confió en que hoy “se establezca una mesa de trabajo y discusión” para llegar a un acuerdo que ponga fin a la toma del decanato y de las instalaciones de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de esa institución en General Roca  y aseguró que, en caso de lograrse, “ese acuerdo no es el pase a planta ni la contratación individual de las seis personas que realizan la ocupación” de los edificios.

En tanto, el grupo de personas que realiza la toma convocó a la prensa para esta mañana, y dijo que las autoridades de la UNCo estarían poniendo obstáculos a la conformación de la mesa de diálogo.

Crisafulli dialogó con Confluencia Digital sobre el conflicto que desde hace más de dos semanas paraliza toda actividad académica en la sede General Roca de la Universidad Nacional del Comahue afectando a unos tres mil alumnos y a cientos de docentes y no docentes.

“Esta es una situación a partir de la actitud de exasociados de la cooperativa Mariano Moreno que estaba a cargo del servicio de limpieza de la sede General Roca”, manifestó el rector. Al historiar al conflicto, recordó que “en diciembre de 2015 la empresa de limpieza comenzó a incumplir su servicio y despidió a 9 trabajadores. Desde la Universidad, por incumplimiento, rescindimos el contrato con la empresa y les ofrecimos a los trabajadores que se constituyeran en una cooperativa de trabajo o se incorporaran a una ya existente. Si hacían eso, la institución les permitía terminar el contrato  para contribuir a resolver el problema de personas desamparadas y cumplir a la vez con el servicio”.

Así fue como, durante 2016, estas nueve personas “se incorporaron a la cooperativa Mariano Moreno hasta tanto se venciera el contrato, cosa que ocurre en mayo de este año. Hace un mes, interrumpen el vínculo con la cooperativa y seis de esas nueve personas toman el Decanato reclamando el pase a planta de la universidad, cosa que está fuera de las normas vigentes”.

¿Cuál entiende usted que fue la motivación para hacerlo?

Nosotros creemos que algunas de estas personas tienen intereses políticas y otras poseen carencias evidentes. Tres de los exintegrantes de la cooperativa no se sumaron a esta medida extrema, porque vieron que la UNC había demostrado buena voluntad. Estas tres personas ya han logrado ubicarse en otros ámbitos laborales con apoyo de la secretaría de Trabajo de la UNC.

Les pedimos que levanten la toma del Decanato porque interrumpen las clases de dos unidades académicas, que es un problema mucho más grave que  la situación que le da origen.

Esperamos que hoy se establezca una mesa de discusión para llegar a un acuerdo, donde ese acuerdo no es el pase a planta ni la contratación individual de las personas que realizan la toma.

¿Esto afecta a unos 2500 alumnos?

Los afectados por la pérdida de clases y de turnos de exámenes o recuperatorios son 2500 alumnos de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales y otros varios centenares de las otras carreras involucradas, así que podemos hablar de 3000 alumnos.

¿Cómo interpreta esta situación en que la Universidad queda a merced de una presión excesiva, por no llamarle una extorsión, que busca provocar una toma de decisiones determinada?

Si, es una presión excesiva y los responsables de ella no son miembros de la comunidad universitaria. El conflicto se podría haber avanzado hacia una solución en una mesa de diálogo que funcionó durante un año y que desde la UNC nunca fue interrumpida.

La universidad no puede contratar personas individualmente para tareas de limpieza, porque dentro del nomenclador de cargos desde hace mucho tiempo no existen las categorías respectivas para este tipo de trabajo.

Usted habló de que parte de la toma tiene intereses políticos ¿Usted ve la mano de ATE o de algún otro gremio detrás del tema?

No veo a ATE que, en parte, contribuyó a buscar una solución. Pero sí a organizaciones políticas dentro del estudiantado y de fuera de la universidad que se han sumado a un reclamo y que a la vez introducen sus propias agendas políticas complicando la situación y la búsqueda de soluciones.

¿Usted como rector de la universidad no pidió la intervención de la Justicia Federal o de ninguna autoridad que pusiera fin a la ocupación?

No. La presencia de la Justicia Federal se hace por la denuncia presentada por docentes o no docentes o ambos. Nosotros planteamos que la situación debería resolverse por la vía del diálogo, que es lo que estaba funcionando y que la Universidad nunca interrumpió. Pero una vez que fue planteada una acción ante la Justicia Federal, yo soy de la idea de que deberíamos respetar sus procedimientos.

Usted sabe que el decano de la Fadecs, Carlos Pescader, ha ido a pedirle a la Justicia prácticamente que se abstenga de actuar en el tema. ¿Usted comparte esa posición?

No. Creo que la suya es una posición legítima y comprendo una parte de sus argumentos.  Pero entiendo que, una vez hecha una denuncia y tomado intervención jueces y fiscales, la Universidad como institución que actúa en el marco del Derecho tiene que someterse a la acción de la Justicia Federal, que es el ámbito con jurisdicción sobre las universidades nacionales.

¿Cómo sigue esta situación para el conflicto y para los alumnos, en la posibilidad de que hoy pudiera alcanzarse una solución en la mesa de diálogo a la que usted refiere?

En caso de que se llegara a una solución hoy, la Universidad inmediatamente tomaría las medidas necesarias para la limpieza de las unidades académicas. Hoy mismo vamos a reabrir el comedor universitario y esperamos que en 48 horas podamos normalizar la situación que haga posible el dictado de clases. Y las dos facultades afectadas deberán reprogramar las clases para recuperar la pérdida, que son dos semanas –una cortita porque fue Semana Santa-. Estimo que se han perdido unos ocho o diez días de actividad académica.

¿Está previsto que se dicten clases durante las vacaciones de invierno para reponer el tiempo perdido?

Serán las secretarías académicas de cada unidad académica las que dispongan los modos. Yo estimo que estamos a tiempo de reparar el daño que hemos producido y por eso aspiramos a que en las próximas 48 horas esto se resuelva, porque entendemos que la mejor manera de defender la educación pública es que ésta funcione.

¿La solución comprende a estas personas? Es decir, ¿se volverá a hacer un contrato con estas personas que han originado el conflicto?

La posibilidad de un contrato directo con estas personas o su incorporación a planta permanente no está contemplada dentro de las normas vigentes en la universidad. Lo que nosotros hemos planteado, como se hizo con las personas que no participaron de la medida, es acordar que a través de organizaciones de la economía social o de otros ámbitos puedan ubicarse en puestos de trabajo.

 

 

Comentarios

comentarios

Sé el primero en comentar

Deja un comentario