Sin freno, ATE sigue con sus protestas con metodología temeraria

Alicia Miller.

La temeraria acción sindical de ATE Río Negro tuvo un punto de extrema peligrosidad ayer, cuando un grupo de activistas de esa organización de empleados estatales de la Provincia tomó y ocupó un pozo de petróleo de YSur en Allen mientras operaba, poniendo en riesgo su integridad y la de los trabajadores petroleros que allí desempeñaban su tarea, además de generar peligro de daño ambiental.

La situación se dio en el equipo de perforación DLS 167 en el área EFO -Estación Fernández Oro- de Allen.

Otra vez, la acción del Estado para poner fin a la ocupación fue tan extremadamente cauta que podría decirse que también incurrió en una conducta irresponsable. Sólo existió una presencia disuasiva de Gendarmería y de la Policía provincial, pero nadie hizo nada hasta que el gremio, después de más de 17 horas de ocupación, se fue por propia iniciativa ya bien entrada la noche.

La protesta comenzó a las 8 de la mañana de ayer y, por la ocupación los trabajadores de ese pozo no pudieron irse de las instalaciones ni hacer el recambio habitual, y debieron seguir operando con cansancio y sobrecarga de presión psicológica.

La policía intimó a los trabajadores a desalojar los pozos ocupados y levantar los bloqueos en todos los accesos a los yacimientos argumentando que se producía un daño económico de magnitud a las empresas petroleras. Para ATE, en cambio, no se registraba ilícito con su accionar. Y así, entre la posición de una y otra parte, transcurrió todo el día sin que desde la Justicia Federal ni desde el gobierno Provincial se tomara ninguna iniciativa.

Desde YPF se dio a conocer un comunicado advirtiendo los riesgos de la ocupación. “La operación de un equipo de perforación se realiza bajo estrictas normas que permiten que todos los procedimientos se ejecuten con altos estándares de seguridad para todos los involucrados y el lugar. De no poder mantener esos procedimientos bajo control, la compañía no puede garantizar la seguridad en la zona y hace responsable a los manifestantes de las potenciales consecuencias” señaló la compañía estatal.

Foto gentileza.

YPF remarcó “los riesgos que esta acción tiene para las personas que se encuentran en el lugar, los vecinos, la zona y el medio ambiente”.

ATE realizó la medida en el marco de un plan de lucha reclamando mayor aumento salarial para los estatales rionegrinos. La entidad gremial rechaza el 21% de aumento propuesto por el gobierno y reclama en cambio un incremento del 40%, argumentando que debe reparársele la pérdida relativa del salario producida en años anteriores.

¿Y qué tienen que ver las petroleras? Está visto que al dirigente de ATE Río Negro Rodolfo Aguiar le interesa obtener notoriedad sin medir el efecto que pueden tener las acciones que realiza la organización que lidera. Para justificar la ocupación de los pozos petroleros y el bloqueo de los accesos argumenta que el gobierno les dice que no tiene recursos para darles el aumento que piden, pero obtiene la renta petrolera.

La relación entre una cosa y la otra está lejos de ser la de causa y efecto. El Estado obtiene recursos y genera gastos, en un complejo sistema que debe ser administrado en función de una mirada amplia y en beneficio del conjunto de los ciudadanos que componen el Estado. La presión y el reclamo de un gremio está dentro del marco de la ley, siempre y cuando no viole las normas.

Cuando el derecho de peticionar ante las autoridades se ejerce con notable desprecio por la legalidad y con métodos abusivos, deviene en un intento extorsivo. Corresponde al Estado, en ese caso, marcar los límites. Nadie puede considerarse por encima de las normas ni exento de la obligación de cumplirlas.

Por fortuna, no hubo daños que lamentar, más que los perjuicios económicos alegados por la empresa YPF por haberse visto dificultada la operación extractiva. 

Foto gentileza

Comentarios

comentarios

Sé el primero en comentar

Deja un comentario