Verdad histórica

Marcos Azerrad

Con profunda indignación y asombro he leído en distintos medios periodísticos que la Canciller alemana “Ángela Merkel, agradeció especialmente que Argentina se hubiera convertido en refugio de judíos alemanes que huyeron del horror de la guerra y se ganó el aplauso de los invitados”, durante la cena de gala en el CCK en ocasión de su visita a nuestro país. (Véase Clarín edición del día 9 de junio 2017, página 5. Dichas aseveraciones no se compadecen en modo alguno con las circunstancias históricas y con los estudios de estricta rigurosidad historiográfica, como así también con documentos y testimonios de inobjetable credibilidad. En tal sentido, es oportuno recordar que dos días antes de finalizar la Conferencia de Evian se firmó la Circular Secreta Número 11 del Ministerio de Relaciones Exteriores de fecha 12 de Julio de 1938, que impidió la entrada de la inmigración judía a la República Argentina. En línea con lo expuesto he sostenido que “la demografía estadística corrobora la afirmación histórica de que, a partir de 1930, se establecieron trabas, limitaciones y restricciones a la inmigración –de manera oculta o secreta- y otras veces de manera directa, que impidieron la entrada judía hacia nuestro país” (1). En correspondencia con lo expuesto, bien sostiene David Galante, sobreviviente de la Shoá que “Argentina tampoco permitía el ingreso de judíos en sus tierras, y esto siguió siendo así, aún varios años después de la guerra y cuando el Holocausto ya era un hecho conocido en todo el mundo. Hoy podemos ver a los líderes más importantes del mundo desgarrándose las vestiduras por lo acontecido en la Shoá, pero en aquél entonces, NO HABÍA REFUGIO PARA LOS JUDÍOS EN EL MUNDO” (2).
A mayor abundamiento, véase el trabajo de investigación de María Inés Barbero y de Fernando Devoto, publicado por PENSAMIENTOS del Seminario Rabínico Latinoamericano, correspondiente al año 2003 (3).
Es oportuno recordar, que no solo existieron trabas y restricciones de distinta índole, sino que también abiertamente se les negaba la entrada a los judíos a nuestro país, como fue el caso, entre otros del eminente procesalista, criminólogo, penalista y humanista, Marcello Finzi, según lo afirmado por los investigadores Devoto y Barbero al referirse en el trabajo citado al destacar los siguientes datos: “AMREC, DCA, Expediente Nº65-Circular Reservada Nº11 (…), el expediente de rechazo del eminente penalista italiano (de origen judío), Marcelo Finzi, que tramitaba su permiso en la sede consular adecuada” (4). No obstante el expediente de rechazo, de Marcello Finzi, ilustre Maestro de Módena, Ferrara y Bolonia, quien dictara cátedra en las Universidades de Munich, Heidelberg y Berlín, pudo ingresar finalmente a nuestra Patria como exiliado, merced a las gestiones solidarias y humanitarias del Profesor Sebastián Soler y del Dr. Amadeo Tomás Sabattini, (Gobernador de Córdoba en el período 1936/1940 –éste último comenzó a ejercer la medicina en La Laguna). Cabe recordar que Marcello Finzi, llegó a la República Argentina en 1939 e inmediatamente se trasladó a Córdoba, donde se hizo cargo de la Cátedra de Derecho Penal, formando parte de la gloriosa Escuela Penal de Córdoba y viviendo allí hasta el año 1952, fecha en la cual regresa a su querida Italia, falleciendo en Roma en 1956. Sus restos descansan en el Cementerio Judío de Ferrara (5). La fortaleza de los pueblos se reconoce en el desafío que asume su gente y en el compromiso militante de recordar su propia historia, reafirmando su identidad en el pleno ejercicio de la libertad de expresión y el derecho a la información plena. El pasado pertenece sólo a aquellos que saben recordar, y los pueblos que olvidan su Historia están condenados a repetir su experiencia y como bien escribe Elías Canetti, Premio Nobel de Literatura, “…LA HUMANIDAD SÓLO ESTÁ INDEFENSA ALLÍ DONDE CARECE DE MEMORIA”. Saludo cordialmente

[1] Azerrad, Marcos Edgardo en, “Judíos sefardíes. Pioneros de la inmigración en la República Argentina”, publicado por Lerner Editora, páginas 77 y sgtes, año 2013, Córdoba, República Argentina. Véase asimismo la investigación del Profesor Abraham Zylberman en “Argentina y la Shoá. Una política de anticipación. La Circular 11 del Ministerio de Relaciones Exteriores del 12 de Julio de 1938”, publicado en NUESTRA MEMORIA, del Museo del Holocausto de la Capital Federal Año XV, Nº32, agosto de 2009, páginas 234/236.

[2] Hazan, Martín, en  “Un día más de vida. Rodas-Auschwitz-Buenos Aires. La odisea de David Galante”, publicado por Lumiere, página 67, Buenos Aires, año 2007.

[3] Barbero, María Inés, Profesora Titular de la Universidad Nacional de General Sarmiento y Devoto Fernando, Profesor Titular del Instituto de Historia Argentina y Americana “Dr. Emilio Ravignani”, en la Universidad Nacional de Buenos Aires en el trabajo titulado “Las políticas migratorias en la Argentina de entreguerras y sus actores. Las actitudes de cónsules y diplomáticos ante los inmigrantes y los refugiados europeos”, páginas 8/33, correspondiente a la publicación MAJ’SHAVOT/PENSAMIENTOS, año XLI, enero-diciembre 2003, del Seminario Rabínico Latinoamericano, fundador y director emérito: Rabino Marshall T. Meyer. Z’L.

[4] Devoto Fernando y Barbero María Inés, ob.cit, páginas 31/32.

[5] Azerrad, Marcos Edgardo en “Defensa de la Abogacía y el Estado de Derecho. Compromiso frente al Siglo XXI”, Capítulo IV, Homenaje de juristas que honraron la defensa de las instituciones democráticas, páginas 83/102 inclusive, publicado por Cathedra Jurídica, diciembre de 2016, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.

*El autor es abogado. mazerrad@fibertel.com.ar; marcosedgardo@uolsinectis.com.ar

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