En la ola favorable, Cambiemos ganó en Neuquén. Río Negro dio el triunfo al FpV y golpeó a Weretilneck

Alicia Miller.

El Frente para la Victoria obtuvo amplia ventaja en las PASO de Río Negro y María Emilia Soria fue la precandidata más votada, lo que la deja en ventaja hacia la elección general de octubre. Cambiemos, oficialismo nacional, obtuvo un histórico triunfo en Neuquén. En la provincia de Río Negro alcanzó un muy valioso segundo lugar por la nacionalización del comicio más que por el peso de su lista encabezada por Lorena Matzen y Sergio Capozzi. El electorado relegó al partido del gobernador Alberto Weretilneck y su lista encabezada por Fabián Gatti al tercer lugar y ubicó a la CC-Ari de Magdalena Odarda en el cuarto puesto.

La candidata a diputada nacional del Frente para la Victoria, María Emilia Soria, obtuvo más de un 40% de los votos, con porcentajes mucho más importantes en las ciudades de General Roca y Bariloche, aunque ganó también en Viedma, en Cipolletti y en ciudades medianas y pequeñas.

Otra vez, como ya parece ser tradición, el electorado de Río Negro marchó a contramano de la tendencia nacional.

Batacazo del macrismo

El oficialismo nacional ganó en su cuna –Ciudad de Buenos Aires- y después de un escrutinio para el infarto -el kirchnerismo habla de “bochorno internacional”-, parece estar cerca de arañar por un puñado de votos un agónico triunfo en Provincia de Buenos Aires, nada menos que frente a la candidatura de Cristina Fernández de Kirchner.

Pero, además, consiguió resultados que asombran en distritos históricamente ajenos, al triunfar en La Pampa, San Luis, Santa Cruz, Córdoba, Neuquén y Santa Fe.

Esta elección de medio tiempo le otorga aire al gobierno de Macri para remontar una gestión que ha obtenido notables logros en lo institucional y en lo macroeconómico pero a la cual le falta conseguir mejoras que se traduzcan en mayor actividad, recuperación del salario y del empleo para grandes sectores de la población y que, por otro lado, confirmen en la práctica el discurso a favor de la transparencia, la modernidad y la eficiencia.

La reforma prometida y aún pendiente del sistema impositivo, la reducción de los costos laborales, la implementación de incentivos para las Pymes y las economías regionales, así como la simplificación de las trabas burocráticas, se vuelven imprescindibles tareas para los dos años próximos. 

Fuerte nacionalización

Suena a verdad de Perogrullo decir que los resultados de las PASO muestran que se “nacionalizó” una elección que siempre fue esencialmente nacional. Pero es así: Cambiemos y las distintas versiones del peronismo se disputaron los primeros lugares en casi todas las provincias del país. El PJ más tradicional demostró que conserva peso en el noroeste -a excepción de Jujuy; el kirchnerismo mostró los dientes en el Conurbano bonaerense, en Santa Fe y varias provincias del norte, y el macrismo celebró en CABA y el centro del país, retuvo Jujuy, sorprendió en Córdoba y Neuquén y capitalizó el desorden K en Santa Cruz. 

En Neuquén, la dispersión de sectores ayudó a los seguidores de Macri, que tendrán mucho que hacer hasta octubre para evitar que una mayor polarización les arrebate la alegría lograda ayer con apenas el 24,57% de los votos.

En Río Negro, el efecto nacionalización derrumbó al oficialismo provincial de Juntos Somos Río Negro hasta un muy incómodo tercer lugar. Eso se repitió en la mayoría de los departamentos.

Las particularidades respondieron a motivaciones locales: en Viedma, la oposición ciudadana a la instalación de una planta nuclear se tradujo en un castigo para el partido del gobernador –quedó cuarto- y también para el macrismo y una ventaja relativa para el sector de Odarda, que se ubicó en segundo lugar. Paradójicamente, el electorado no penalizó por ese tema al Frente para la Victoria, aun cuando fue ese partido –con Cristina Kirchner en el gobierno nacional- quien firmó el convenio con China para la construcción de la usina: María Emilia Soria ganó en el departamento de la capital provincial.

En Valle Medio y San Antonio Oeste, el segundo lugar fue para Juntos Somos Río Negro, que incluso ganó en algunos pueblos de la Región Sur. Esta diferencia podría ser efecto de la fuerte presencia del oficialismo con los intendentes de esas zonas y con aportes presupuestarios provinciales.

Pero las grandes ciudades privilegiaron la opción Cambiemos vs. Kirchnerismo.

Weretilneck, golpeado

Más allá de que se trató de una elección nacional, el comicio marca el principio del fin para la gestión de Alberto Weretilneck quien –con este resultado- deberá poner violín en bolsa con toda aspiración a forzar una re-reelección que la Constitución le prohíbe.

La candidatura de Fabián Gatti no entusiasmó a nadie, ni a los propios partidarios de Juntos Somos Río Negro. En especial, a aquellos peronistas que forman parte del electorado -evidentemente no cautivo- del oficialismo rionegrino.

Ahora, se abre un panorama complejo por varias razones:

-La provincia gasta más de lo que tiene y acumula déficit, por lo cual el gobernador sabe que no puede prescindir de la buena predisposición del gobierno nacional. La derrota debilita todavía más el precario equilibrio de las cuentas, y hace temer un agravamiento de los indicadores.

-Macri y el ministro del Interior –Rogelio Frigerio- no podrán ignorar que el Frente para la Victoria ganó en Río Negro más que duplicando a sus rivales. En la práctica, esto sentará al presidente del PJ, Martín Soria, -o a su hermana- a cualquier mesa de discusión sobre la provincia.

-Para el roquense, el aval electoral resulta poco menos que un lanzamiento para disputar la gobernación en 2019.

-Pero Soria no puede ignorar que no cuenta con todo el peronismo ni con todo el Frente para la Victoria, sino con una parte. El resultado de estas PASO permite deducir que muchos peronistas que votaron a Weretilneck para gobernador optaron ahora por respaldar a María Emilia Soria para el Congreso nacional, sabiendo que las posibilidades de Gatti eran escasas y que –aun así- hubiera sido una voz individual y solitaria, de efecto nulo para la provincia. Convertir esos votos en una propuesta de gobierno requerirá negociar, ceder, construir equipos, tareas todas que no resultan fáciles para un jefe comunal que no cuenta más que con un partido raquítico y dividido y un oponente que maneja el presupuesto del Estado como si fuera suyo.

Finalmente, estas PASO fueron una suerte de encuesta masiva. La verdadera elección será en octubre. Hasta entonces, cada sector buscará mejorar su condición instalando en el debate político sus fortalezas y explotando las debilidades ajenas. El resultado de la general responderá, no obstante, a una lógica bastante similar a la que prevaleció este domingo.

 

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